Es fácil olvidar que hasta 1997 la homosexualidad era ilegal en Ecuador. Hace solo dos décadas, el Estado encarcelaba a ecuatorianos por su orientación sexual, la policía los torturaba, y los medios de comunicación los humillaba. Recién en 1998 la Constitución incluyó, por primera vez, la no discriminación por orientación sexual. Todos los derechos que la población LGBTI ha logrado han sido el resultado de luchas valientes desde la sociedad civil y desde la calle.

En estos diez años de gobierno existieron avances importantes, pero también retrocesos muy graves, en cuanto a derechos LGBTI, sexuales, y de salud reproductiva. La Constitución del 2008 incluyó la no discriminación por identidad de género, la libertad estética, y la posibilidad de unión civil entre personas del mismo sexo. También la primera ministra abiertamente homosexual en la historia del país emitió la Ley Ministerial #339 que empezó a regular y cerrar centros clandestinos de “recuperación” y tortura, donde constantemente se recluía a personas LGBTI en contra de su voluntad. La Ley de Justicia Laboral incluyó sanciones por despido por discriminación por orientación sexual (artículo 195), y se reconoció la afiliación al seguro social del trabajo no remunerado del hogar. También se extendió el periodo de maternidad y paternidad. En la DINASED se creó un equipo especializado a cargo de investigar crímenes de odio y asesinatos de ciudadanos LGBTI, algo que particularmente afecta a la comunidad trans. Gracias a las inéditas reuniones semestrales entre líderes LGBTI y el presidente Correa, en 2015 él finalmente reconoció la diferencia entre género y sexo. Se creó la ley que permitió el cambio opcional de sexo por género en la cédula, una victoria importante para la comunidad trans, la más invisibilizada dentro de la población LGBTI. Debido al boicot de sectores conservadores dentro de Alianza País, la ley final no deja de ser problemática porque indirectamente “marca” quién es trans y quién no. A pesar de sus limitaciones, estas serán las primeras elecciones en donde personas trans y de diversidad sexual podrán votar en la fila de acuerdo a su género.

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Serios retrocesos de este gobierno incluyen el reemplazo del ENIPLA por el conservador Plan Familia a partir de 2014, así como el caso Satya, y la presencia de personas tan machistas como Alexis Mera en el gobierno. Además, el presidente nunca evolucionó en cuanto a su rechazo obstinado por el matrimonio y la adopción igualitaria. El COIP criminaliza el aborto en casos de violación, incluso cuando existen más de 3.600 niñas menores de 15 años que son madres por una violación, y el aborto clandestino es la quinta causa de mortalidad materna en el país. Por esta razón, el gobierno ha encarcelado y revictimizado a más de setenta mujeres pobres. Otro retroceso grave es la fragmentación y cooptación de la sociedad civil, incluyendo los movimientos sociales LGBTI. En 2015 el gobierno creó la Federación Ecuatoriana de Organizaciones LGBTI, la cual es ciegamente afín al oficialismo y ha facilitado un simulacro de diálogo bastante condicionado y limitado. En 2017 las cosas pueden cambiar para bien o para mal.

No se puede hablar de desarrollo sin políticas de género y una visión de derechos humanos. La progresión o regresión de estos derechos dependerá del fortalecimiento de los colectivos, y, en gran parte, de qué partido gane la presidencia y la mayoría en la Asamblea Nacional. Para eso, he revisado los planes de gobierno de los cuatro candidatos que encabezan las encuestas —Lenín Moreno, Guillermo Lasso, Cynthia Viteri y Paco Moncayo— y sus declaraciones sobre el tema de derechos LGBTI, sexuales, y de salud reproductiva.

Paco Moncayo y el Acuerdo Nacional por el Cambio

El plan de gobierno del Acuerdo Nacional por el Cambio (Alianza Izquierda Democrática, Pachakutik, y UP) es el más específico e incluyente en cuanto a derechos LGBTI, sexuales, de género, y étnicos. Incluye temas de salud reproductiva, educación, equidad laboral, seguridad social, libertades, derechos humanos, diversidad de familias, e inseguridad. El acuerdo programático consiste en 14 objetivos.

El objetivo 4 promete hacer efectivo el derecho a la salud, incluye la derogación del Plan Familia, así como el acceso gratuito a salud sexual. El plan entiende al consumo de drogas y a los derechos de salud reproductiva como temas de salud pública.

El objetivo 7 se enfoca en garantizar la seguridad social y la inclusión. Reconoce la regularización y cobertura de la seguridad social de trabajos independientes, incluidos los pequeños comerciantes, los artistas y el trabajo sexual (actividad a la que se dedican muchas personas trans debido a falta de oportunidades laborales o por elección). En cuanto a inclusión, se fomenta que la “sociedad sea sexualmente libre, sin complejos” y responsable, “incorporando en el sistema de educación contenidos sobre sexualidad integral, salud sexual, y reproductiva,” así como consideraciones de plurinacionalidad. Se propone implementar “políticas de prevención de violencia de género y de reforzamiento de la autonomía de las mujeres”, así como fomentar hogares sanos y equitativos. El plan promueve la organización independiente de la sociedad civil.

El objetivo 10 habla sobre defender la libertad en la diversidad. Esto incluye adoptar una perspectiva de género en todas las políticas del Estado, y expedir una ley de prevención, atención, y erradicación de la violencia de género, del femicidio. Se establece “respetar los derechos de las familias, en su diversidad e igualdad”. Igualmente, “respetar la diversidad sexual y los derechos, en especial de los grupos LGBTI, fomentando un ambiente de pluralismo y respeto”.

El objetivo 14 consiste en seguridad, derechos humanos, justicia y control. Dentro de derechos humanos se incluye el derecho a la intimidad personal, así como la despenalización del aborto, “en principio al menos por casos de incesto o violación”. Se menciona “consolidar la inclusión de género y diversidades en las instituciones de seguridad”, como la policía.

El candidato militar que parece inclusivo

Es preocupante que un ex militar (siendo el ejército una de las instituciones más machistas, homofóbicas, racistas y conservadoras dentro del Estado) sea el único candidato que apoya firmemente los derechos LGBTI y sexuales. Lo ha hecho en reiteradas ocasiones en entrevistas, paneles, y redes sociales, donde ha afirmado que los heterosexuales no pueden imponer un estilo de vida a otros, que el Estado no debe meterse en la privacidad de los ecuatorianos, y ha dicho que “lo normal es la diversidad”.

Paco Moncayo Diversidad Sexual

En el instagram de Paco Moncayo también se ha difundió su postura. La imagen, sin embargo, muestra dos hombres blancos y aparentemente masculinos, invisibilizando a los grupos más vulnerables de la población LGBTI, como las personas trans, lesbianas, y LGBTI de diversidad étnica. A pesar de esto, el candidato es claro en su mensaje de inclusión.

El ex general Moncayo dice que es una aberración que una mujer violada vaya a la cárcel por abortar y que el médico sea obligado a denunciarla. Es el único candidato tan abiertamente a favor de despenalizar el aborto en casos de violación, aunque no va más allá en este tema.  Paco Moncayo reconoce que a pesar de su voluntad política en cuánto a matrimonio igualitario, es necesario un debate nacional para poder reformar la Constitución.

En la práctica, el ex militar argumenta que durante su alcaldía de Quito se creó la Ordenanza 240, la primera en la ciudad contra la discriminación por orientación sexual.  También hubo algunos avances en educación sexual y derechos de salud reproductiva. Sin embargo, su proyecto de reubicación forzada de trabajadoras sexuales de la 24 de Mayo no consideró la dinámica de este trabajo y fue un fracaso económico y social que empeoró la situación, dejando a familias enteras sin ingresos y en la inseguridad.

Cynthia Viteri y el Partido Social Cristiano

El extremadamente corto plan de gobierno del Partido Social Cristiano no hace ninguna referencia a la población LGBTI ni a derechos sexuales o de género. Únicamente incluye un corto párrafo sobre minorías, sin distinguir entre étnicas y sexuales. Una oración es especialmente preocupante para la población LGBTI: “los ciudadanos procederán según su ética personal en asuntos de conciencia”. La objeción de conciencia es la negativa a acatar leyes o a realizar actos invocando motivos éticos o religiosos. En muchos otros países, a esto se lo conoce como “libertad de religión”. En otras palabras, este plan no solo hace una total omisión a la población LGBTI, sino que además protege “la consciencia” de ciertas personas cuando existan actos de discriminación debido a su fe. El plan no menciona nada sobre violencia de género ni diversidad étnica.

La candidata que apoya a la vocera de #Somos14millones

Cynthia Viteri evita hablar de temas como derechos LGBTI, sexuales, y de salud reproductiva. Durante gran parte de la campaña no se supo la postura de la candidata sobre estos temas; en la Asamblea mantuvo un silencio similar o votó en contra de ellos. Recientemente afirmó en una entrevista para Gkillcity estar en contra del aborto, y dijo sobre el matrimonio igualitario, “no creo que sea necesario en el país”.

La carta abierta que Lolo Miño escribe a Cynthia Viteri explica cómo su candidatura no propone ninguna política pública con enfoque de género. También demuestra que, a pesar de haber reclamado sobre expresiones machistas del presidente, nunca ha dicho nada sobre las expresiones igual o más machistas de Jaime Nebot.

En el diálogo presidencial Cynthia Viteri dijo “Ni Una Menos”. Sin embargo, su propuesta para la violencia de género consiste en la cadena perpetua, simplemente lidiando con las consecuencias y no con causas estructurales del problema. En publicidades se limita a mencionar la igualdad de salarios (no de otros derechos), pero no explica cómo lo hará, ya que en realidad no existe la propuesta en su plan de gobierno.

Uno de los aspectos más graves de la candidatura de Cynthia Viteri es que apoya a la candidata a asambleísta nacional de Isabel María Salazar, la principal y más fanática activista anti feminismo y anti derechos LGBTI del país, vocera de la organización ultraconservadora Somos 14 Millones. El canal de YouTube de esta organización refleja su posición extremista y fundamentalista anti educación sexual, anti anticonceptivos, anti aborto, anti divorcio, y anti igualdad:

Guillermo Lasso y CREO – SUMA

El plan de gobierno de CREO–SUMA tampoco hace ni una sola referencia a la población LGBTI ni a derechos sexuales o de género, lo que refuerza las desigualdades y el desempoderamiento.

Una de las secciones principales del plan es la familia. El plan no habla de las familias, en sus diferentes tipos y diversidad, sino que hace énfasis en el singular de la palabra. No sólo menciona el bienestar de la familia sino también la protección de su definición tradicional actual. Agrega que “los ecuatorianos defendemos el amor a la familia como un valor fundamental que nos identifica y representa.”

Sí habla de violencia intrafamiliar. El tema es relevante para la población LGBTI ya que gran parte de la discriminación y violencia viene desde el espacio privado. Sin embargo, se enfoca únicamente en la violencia hacia mujeres y niños, reconociendo que 7 de cada 10 ecuatorianas ha experimentado algún tipo de violencia de parte de sus parejas o exparejas. Como solución a esta violencia, propone que sea la mujer quien busque “orientación o ayuda para poder superarla”, y agrega que “cada uno de nosotros tiene que seguir luchando por la familia”. La sección concluye que es importante que las mujeres no se separen por el bienestar de sus hijos, y además argumenta que “debemos velar para que las familias se fortalezcan, superen las dificultades, y se mantengan unidas”. El plan no considera la erradicación del machismo y la violencia de género. Recomienda como política pública que la mujer luche y busque ayuda, no para su bienestar y sus derechos, sino que sugiere lidiar con esa violencia para así mantener a la familia supuestamente unida.

Otra sección del plan es Ecuador Unido, donde se menciona a la diversidad, con un discurso exotizante hacia lo étnico y omisivo a la diversidad sexual. Menciona que “los problemas que enfrentamos los ecuatorianos son los mismos —sin importar si somos mestizos, blancos, montubios, indígenas, o afroecuatorianos—”. Habla de una sociedad abierta, pero especifica que esto se refiere únicamente a la economía, abierta a mercados globales y capitales multinacionales.

El candidato más conservador

De todos los principales aspirantes a la presidencia, Guillermo Lasso es el más ideológicamente conservador en lo social. Frecuentemente afirma que no existe una contradicción en ser muy liberal en lo económico y muy conservador en lo moral. Es el candidato que más firme y abiertamente rechaza temas como el matrimonio igualitario y derechos sexuales y de salud reproductiva, incluyendo la criminalización de todo tipo de aborto.

Guillermo Lasso pertenece a la rama ultraconservadora de la Iglesia Católica, el Opus Dei, pero durante campaña ha aclarado que su fe no incidirá en sus decisiones como presidente. Sin embargo, en la práctica ha demostrado todo lo contrario. Cuando se discutió la despenalización del aborto en casos de violación en el COIP, Lasso se unió a la postura del presidente Correa, quien ignoró la separación de poderes, las recomendaciones de organismos de Naciones Unidas, las escalofriantes cifras, y las voces de miles de mujeres. El presidente incluso castigó a las asambleístas de Alianza País que mostraron su apoyo a la propuesta. Guillermo Lasso no sólo aplaudió todos estos eventos contra los derechos humanos y la democracia, sino que además mandó una carta al presidente felicitándolo, e invitándolo a ir más allá y criminalizar el aborto incluso en casos donde la vida de la mujer esté en peligro. En otras palabras, en la práctica Lasso fue incapaz de separar sus creencias religiosas personales de la política pública del Estado.

Guillermo Lasso también ha fomentado la violencia machista. Propone permitir que los campesinos puedan portar de nuevo armas en el campo, “para que puedan defender como varón a sus esposas y a sus hijos”.  Esto representa un serio peligro: la mayor parte de la violencia que sufren las mujeres viene de parte de sus parejas es en su propio hogar, y gran parte de la violencia que experimentan las personas LGBTI viene de parte de sus propios familiares. Por otro lado, el binomio de Lasso, Andrés Páez, es conocido entre otras cosas por responder al machismo del presidente con todavía más machismo y homofobia.

Lenín Moreno y Alianza País

El plan de gobierno de Alianza País es uno de los únicos dos planes de gobierno en estas elecciones que hace mención explícita a derechos de la población LGBTI, sexuales, y de género. Habla de erradicar desde “la pobreza extrema, hasta la violencia basada en género”, así como “todas las formas de discriminación”, incluyendo por motivos sexuales. Se leen frases complacientes: “Hemos demostrado nuestro respeto a la diversidad y a todas personas que antes eran discriminadas por su orientación sexual”, como si la discriminación sea una cosa del pasado que ya se superó. Se habla de hogares equitativos, y se argumenta no admitir “más violencia doméstica, rezago de la sociedad esclavista”. Existen frases importantes pero que generan dudas, ya que van en contra de políticas públicas del gobierno, como el Plan Familia:

Plan de gobierno Alianza País

En el plan se entiende a desigualdad de una manera multidimensional e interseccional. Sin embargo, no se explica en detalle cómo se llegará a esto, ya que en diez años no se logró suficiente.

Plan de gobierno Alianza País

El plan también habla de “construcción del Poder Popular” como un espacio de “luchas anticoloniales, anticapitalistas, por las diversidades sexo-genéricas, los derechos de las mujeres´”, de los pueblos indígenas y afro, de los trabajadores y trabajadoras, y del agro. Sin embargo, no se aclara si este necesario Poder Popular será independiente del Estado, o si será cooptado para fragmentar a la sociedad civil, dialogando sólo con movimientos paralelos como ha sucedido en los últimos años con los sindicatos de trabajadores, de maestros, el movimiento indígena, y LGBTI. Finalmente, el plan incluye una sección llamada “Las mujeres en la primera línea de la Revolución”, especificando temas y políticas públicas para la igualdad de género, similares a anteriores planes de Alianza País.

El candidato que “no quiere politizar” la inclusión

Lenín Moreno ha sido absolutamente débil al pronunciarse sobre derechos LGBTI, sexuales, y de salud reproductiva. Ha mencionado muy brevemente a la población LGBT en algunos discursos pidiendo “respeto a los hermanos que no están con nosotros en las preferencias sexuales”. No va más allá de eso.

Cuando la prensa le pregunta sobre temas como matrimonio igualitario o aborto, el candidato de Alianza País dice que no está de acuerdo con “politizar” temas de derechos humanos, como si estos no fueran justamente un asunto político y de relaciones de poder. Se desconoce la posición de Lenín Moreno en estos y varios otros temas.

Moreno tiene propuestas importantes en cuanto a desarrollo social. Misión Ternura está enfocada en cuidar a los niños desde la concepción hasta sus primeros mil días, incluyendo nutrición, estimulación temprana, y parto institucionalizado. Mis Mejores Años consiste en seguridad social para la tercera edad. Sin embargo, al referirse a estas propuestas, Lenín Moreno ha usado un lenguaje que genera dudas, diciendo que “se cuidará a los ecuatorianos desde la concepción hasta que Dios decida cerrarles los ojos”. Debe clarificar si esto refleja su postura en cuanto a derechos reproductivos. En el Diálogo Presidencial muy brevemente mencionó “Ni Una Menos” y a la violencia de género, pero no explicó nada.

Al igual que Guillermo Lasso, Lenín Moreno cree que la caballerosidad y la hombredad es un complemento. Lo opuesto al machismo violento y homofóbico, es la equidad y la generosidad, no la caballerosidad que ve a todas las mujeres como delicadas, frágiles y hasta inútiles debido a su sexo. Cuando movimientos de base le sugirieron armar su propio binomio sin Jorge Glas y la rama neoliberal de Alianza País, Moreno respondió que “el verdadero caballero es de una sola palabra, y yo la mantengo”.

Los otros candidatos

Ninguno de los otros cuatro planes de gobierno menciona derechos LGBTI, sexuales, y de género. No lo hace el plan de gobierno de Iván Espinel, que apoya la pena de muerte y hace guiños a la tortura, ni la candidatura xenófoba y anti migrantes de Patricio Zuquilanda. Tampoco lo hace la candidatura de Washington Pesántez, que pide un ministro de defensa que sea hombre: “habría que sacar las faldas del ministerio de defensa”. Y la más extrema de las cuatro es la campaña religiosa de Dalo Bucaram, quien propone una consulta popular para temas como el matrimonio igualitario y el aborto en casos de violación. Los derechos, como el relativamente reciente derecho de las mujeres y de los indígenas a sufragar o estudiar, se han ganado gracias a luchas desde la sociedad civil, jamás por el voto de la mayoría aprobándolos.

Razones para votar por Dalo

Sin importar quién gane, los LGBTI deben organizarse

El debate debe ser más amplio: tanto los medios como los candidatos tienen que entender que los derechos LGBTI y sexuales no se reducen al matrimonio igualitario. El cambio de discurso también debe darse dentro del mismo movimiento LGBTI. Demasiados colectivos gays blancos y mestizos se han enfocado únicamente en la lucha por el matrimonio igualitario, relegando temas urgentes como la inseguridad en el espacio público y privado, la violencia de género, la falta de acceso a salud reproductiva (incluyendo aborto seguro) y a educación sexual, el bullying, y la discriminación tanto laboral como en instituciones públicas y en el sistema educativo. Estos son temas que afectan a ciudadanos gays, pero que afectan en aún mayor escala a personas trans, así como a lesbianas y personas LGBTI afro, indígenas, y montubios. Además, son temas e identidades frecuentemente invisibilizados dentro de los propios colectivos gay. Para poder reclamar mayor igualdad y democracia, muchos colectivos LGBT y feministas deben empezar por democratizarse a sí mismos. La lucha contra la homofobia y la transfobia no puede estar aislada de la lucha contra el machismo, el racismo, la xenofobia, el clasismo, y toda forma de opresión y discriminación.

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A veces damos por hecho que podemos caminar en algunas calles y espacios públicos de ciudades como Quito sin miedo y vergüenza de mostrar afecto o de ser quiénes somos. Tenemos que acordarnos que esto era impensable cuando muchos de nosotros éramos niños. Las personas y colectivos LGBTI y feministas, en su gran diversidad, han sido agentes de cambio luchando por sociedades más justas. Debemos empoderarnos, articularnos, y movilizarnos por la lucha de nuestros derechos, por el bienestar, la solidaridad, y por la equidad en general, independientemente de quién sea el o la siguiente presidente.

Fotografía de Camila Carrillo.

  • Ernesto

    ¡Salvemos a la Familia!
    ¿Por qué la homosexualidad no es un derecho?
    Nota: El presente artículo de ninguna manera es para hacer un rechazo a las personas de los homosexuales, lesbianas, y desviados sexuales. Dios no tiene nada contra los homosexuales, sino contra la homosexualidad. Dios ama a los homosexuales, y Dios juzga que la homosexualidad es un pecado, una abominación para Dios. Que Dios no quiere que ninguno se pierda, sin que todos procedan al arrepentimiento, y que los injustos (incluidos los homosexuales – o los que echan con varones-) no heredarán el reino de Dios. Sin embargo, los homosexuales siguen diciendo que Dios es un homofóbico ¿Verdad, que sí?
    Tampoco ningún ser humano es mejor que nadie, ni mejor que los homosexuales, por no ser un homosexual.
    Tampoco la homosexualidad es el pecado más escandaloso, simplemente es un pecado más, entre muchos otros pecados.
    Por otra parte la homosexualidad no es un estilo de vida, porque la vida es trascendente, en cambio la homosexualidad es comportamiento personal; es algo aprendido; ya sea porque la persona fue violada sexualmente por otra persona de su mismo sexo, o porque fue seducida por alguien de su mismo sexo, pero, igual, es una decisión, es algo aprendido, y como comportamiento personal que es, no es un estilo de vida, pues, repetimos la vida es trascendente.
    Tampoco el que una persona haya tenido una experiencia homosexual, lo convierte, necesariamente en un homosexual.
    Tampoco es homosexual es sólo el hombre, o sólo la mujer que adopta la posición de pasivo, o sea, el (o la) que recibe al acto físico homosexual, pues, homosexual son ambos, el activo y el pasivo, el que da y el que recibe.
    Tampoco la homosexualidad es una enfermedad física. Nadie se avergüenza porque se le pegó un resfriado, o un dengue, pero sí se avergüenza de ser un homosexual, aun habiendo salido del closet, (a no ser que se vuelva un sinvergüenza y orgulloso de su injusticia y abominación).
    También, ningún ser humano nace homosexual, si no fuera cierto esto, los homosexuales nunca podrían abandonar la homosexualidad.
    Tampoco se puede aceptar que las personas que nacen con tendencias homosexuales son homosexuales, pues, ¡no son homosexuales! Dios no condena a una persona porque nace con tendencias homosexuales, sino porque que lo practica.
    También es inaceptable comparar a los homosexuales con los hermafroditas, porque los homosexuales no son hermafroditas, son homosexuales.
    También, aunque es cierto que los niños no tienen definida su sexualidad, es falso que la homosexualidad viene definida en alguno de ellos. La homosexualidad es una decisión, NO es un asunto biológico.
    Por otra parte, los animales (bestias), y su homosexualidad, no excusan, ni justifican la homosexualidad humana, pues, los animales no están creados en imagen de Dios, y es que, ellos no están capacitados para tener conceptos, ni juicios, ni raciocinios, por eso los animales no progresan, el hombre sí, entonces aun cuando el hombre tiene un cuerpo animal, porque él no puede elaborar sus propios alimentos, como sí lo pueden hacer los vegetales, sin embargo, no es una bestia, el hombre, para escudarse en la homosexualidad de los animales, o bestias y violar la sexualidad humana.
    Por último, una respuesta del apologista Rabi Zacarías ante la pregunta de si es la homosexualidad un pecado. Y él dice que, alguien podría preguntar: “ustedes los cristianos están en contra del racismo, pero en cuanto a lo homosexual, lo discriminan. ¿Cómo explican esto? Vemos ese doble criterio”. Antes de responder a esto, vemos algo interesante. Esta es una pregunta muy interesante en la forma en que se expresa esa pregunta. En la primera parte de la pregunta se está hablado de un – ismo, en la segunda parte se lo particulariza con un individual, es decir, la primera parte de la pregunta es como expresión de una idea… racismo… la segunda parte de la pregunta está personalizada al poner a una persona que los discrimina como homosexuales, pero lo justo es que se debe abordar la pregunta uniformemente… con igualdad de significancia en ambos términos. Pero ahora, déjenos a nosotros hacer esta pregunta: y luego respondemos la de estas personas, y es que, nosotros los cristianos evangélicos, la forma en la que estamos en contra del racismo, es porque la raza humana de la persona es sagrada, una vez obtenida, no puedes violarla. Mi raza es sagrada, tu raza es sagrada. Por lo tanto no la puedo violar. La razón por la que estamos en contra de la situación del homosexualismo es porque la sexualidad también es sagrada. No la puedes violar. Así que, nuestra pregunta, es: ¿Cómo consagras uno y profanas el otro? Si nos responden a eso, les contestamos con gusto a la primera pregunta. Sexo es un regalo sagrado de Dios. No puedo justificar una aberración de ello en la vida de nadie, porque si no, yo (como varón casado) también podría justificar cualquier pecado sexual de mi propia vida como varón casado. Cualquier hombre puede decir que las tentaciones nos hablan todos los días. ¿Tiene eso que ver con el amor por su esposa? Tal vez no, porque él puede estar amándola y deseando 100 % como su esposa que ella es, pero su cuerpo humano de varón reacciona a la vista entretenido por los malos deseos de su mala imaginación masculina, y de toda clase de falsas insinuaciones de tentaciones que parecen dulces lo cual no es dulce y lo dejan más vacío.
    Así que, la disposición o proclividad no justifica expresar esa disposición… y esa proclividad. Eso va por encima de toda la sexualidad. Cuando Dios creó la esencia del hombre y la esencia de la mujer, era Su plan, no nuestro. Es extraordinario lo que dijo. Él dijo que no es bueno que el hombre estuviera solo. El hombre no estaba solo. Dios estaba con él. ¿Por qué lo dijo? Porque Él creó la mística, majestuosidad, y el encanto en lo que la naturaleza complementaria, en la esencia femenina, en la forma de hacerlo posible para ella ser ayuda idónea del varón, como mujer, en que el varón puede cumplir sus emociones sexuales masculinas única, y exclusivamente, en ella como mujer para él, como varón, fuera de él, desde él, en ella, en la complementación. Así que tomas ese compromiso sagrado cual es diseñado por Dios, y no lo puedes violar, porque es sagrado, como sagrada es la raza, en cuanto al racismo. Alguien tal vez diga, que tú dice así porque no conoces la vida. Pero, nosotros sí conocemos la vida. Hay millones de hombres y mujeres con inclinaciones homosexuales, que nunca lo hicieron, porque les frenó la causa de Cristo, a Quien aman.
    ¿Por qué la homosexualidad no es un derecho humano?
    Desde hace ya algunos años, se ha intentado en las Naciones Unidas que se reconozca a la “orientación sexual” como un derecho humano. El declarar a la “orientación sexual” como un “derecho humano” internacional afirmaría que la homosexualidad y las uniones de parejas del mismo sexo son “derechos humanos”, aun cuando esto sea contrario a la ley de la naturaleza, y a las leyes de Dios, y es contrario a casi toda nación. El hacer esto destruiría el concepto de derechos humanos, concedería un libertinaje sexual sin límites, y abriría la puerta a la legalización de conductas que son contrarias a las leyes de las naciones. Por ejemplo, si no se restringe la orientación sexual de las personas, una persona pedófila puede afirmar que tiene “derecho” a tener relaciones sexuales con un menor al declarar que tiene una “orientación sexual” hacia los niños, lo mismo con una persona casada que puede alegar que tiene una “orientación sexual” hacia otras mujeres y esto nos llevaría hacia la poligamia. El redefinir la “orientación sexual” como un derecho humano sería extremadamente perturbador para los matrimonios, las familias y las naciones, con resultados devastadores. En países como Canadá, Holanda, Bélgica, Suiza y ahora Argentina se ha redefinido el concepto de familia y de matrimonio por medio de la aprobación del matrimonio homosexual.
    El propósito del sistema internacional de derechos humanos.
    Todo el concepto de la ley sobre los derechos humanos está basado en el hecho de que cada ser humano tiene derechos inalienables debido a su dignidad intrínseca. Estos derechos existen porque cada ser humano ha sido creado en imagen de Dios. La fuente básica de cualquier derecho humano no se encuentra en los gobiernos o en las organizaciones internacionales, sino en las leyes naturales y divinas. Dios nos da los derechos humanos y Él no nos los puede quitar, pero, el gobierno nacional nos da los derechos pero él sí puede quitárnoslos.
    A base de esta verdad, y como respuesta a las atrocidades cometidas por el régimen nazi, la comunidad internacional creó un sistema para la protección de los derechos humanos fundamentales. La piedra angular de ese sistema es la Declaración Universal de los Derechos Humanos, la cual, de acuerdo con Rene Cassin, uno de sus autores principales, está fundada en los Diez Mandamientos de la Biblia. La influencia de la ley natural se nota en el reconocimiento del derecho a la vida, el derecho a la familia y el derecho a la libertad de religión, como derechos humanos fundamentales de la Declaración Universal, de que la conciencia humana no se somete a ninguna autoridad humana sino sólo a Dios.
    El artículo 16 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos: consagra el derecho de un hombre y una mujer a formar una familia por medio del matrimonio, también resalta el rol de la familia y su protección internacional. En su artículo 18 se consagra el derecho a la libertad de pensamiento, conciencia y religión. Estos derechos también son reconocidos por otros instrumentos internacionales como el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y otros.
    Para promover la orientación sexual como derecho y destruir los conceptos de familia y de libertad de religión, es necesario quebrar los conceptos objetivos y racionales del derecho. El fundamento de la ley natural de los derechos humanos está siendo atacado por nuevas fuerzas del deconstruccionismo y de los estudios jurídicos críticos. De acuerdo con el profesor Burns H. Weston, los estudios jurídicos críticos son una extensión de la investigación jurídica post moderna la cual afirma que la objetividad no existe sino solo en la mente y prejuicios de las personas.
    La jurisprudencia feminista y la llamada “teoría jurídica homosexual” también están aumentando su predominio como resultado de la creciente influencia de la perspectiva de los estudios jurídicos críticos. Esta perspectiva de la “teoría jurídica homosexual” considera el derecho como un instrumento para promover la agenda homosexual.
    La tendencia a destruir el significado objetivo de los derechos humanos es latente. Estas acciones son ataques directos al concepto de los derechos humanos. Si triunfan, los derechos humanos perderían su objetividad; y la política del poder se convertirá en el único criterio utilizado para definir el significado y el contenido de los derechos humanos internacionales.
    La Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas y la orientación sexual.
    En abril de 2003, el gobierno de Brasil y la Unión Europea propusieron a la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas una resolución que reconoce la conducta homosexual como un derecho humano. Como ellos saben, la opinión pública internacional está en contra de los derechos especiales para los homosexuales entonces utilizan palabras engañosas tales como “orientación sexual”. Las consecuencias de este evento serán que los homosexuales tendrán derecho al matrimonio, la adopción, la acción afirmativa, al servicio militar, entre otros. Éstas son violaciones directas a los derechos de las personas, a la familia y al matrimonio. Si los derechos humanos son reconocidos sobre la base de la conducta sexual, entonces ¿qué decir del “derecho” de los pedófilos o polígamos y otros? Este punto de vista es extremadamente subjetivo y destruye la esencia universal de los derechos humanos.
    “La homosexualidad no es un derecho humano, ni siquiera es una necesidad humana, la homosexualidad es un deseo y los deseos no pueden ser protegidos legalmente”
    La resolución preliminar también hace un llamado “a todos los Estados a promover y proteger los derechos humanos de todas las personas, cualquiera que sea su orientación sexual”. Si la resolución a favor de la homosexualidad es aprobada, entonces se violará el derecho a la libertad de religión de muchos cristianos y profesantes de otras religiones, los cuales podrían ser castigados legalmente sólo por expresar sus creencias en contra de la conducta homosexual, porque Dios llama pecado a la homosexualidad.
    La Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas no fue creada para promover los deseos de grupos que tienen intereses especiales, sino para promover la protección de los derechos humanos genuinos, como la libertad de religión y el derecho a la familia.
    Brasil y Europa occidental.
    Muchos países de Europa y Brasil son los principales defensores de los “derechos” de los homosexuales en la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas. Esta posición es contraria a la ley judeo – cristiana de Dios y las leyes y la cultura de América Latina. (Una aclaración necesaria, por ley judeo – cristiana, nos referimos a la Biblia, no al judaísmo, el cual es enemigo de Jesucristo).
    Brasil está promoviendo el volver a definir el concepto de la familia, el matrimonio y la libertad de religión, al promover la conducta homosexual como un derecho humano. Brasil está promoviendo la destrucción del concepto del matrimonio al promover el “matrimonio” entre homosexuales y al aceptar que el concepto de la familia es relativo e incluye a las personas homosexuales, transgénero y bisexuales que forman uniones y adoptan niños. La posición del gobierno brasileño es un ataque directo en contra de las iglesias brasileñas evangélicas y católicas romanas, y sobre su derecho a la libertad de religión.
    Latinoamérica es pro-familia y libertad de religión. Brasil debería, y debe de detener su apoyo a este tipo de resoluciones. Una minoría no puede redefinir los derechos de la mayoría solo por sus deseos.
    La influencia de las resoluciones de las Naciones Unidas en los derechos internos de las naciones.
    Si la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas aprueba la propuesta de Brasil, o una propuesta similar, entonces ésta estará declarando que la conducta homosexual es un derecho humano fundamental. ¿De qué manera nos afecta que las Naciones unidas apruebe esta propuesta? Nos afecta porque los homosexuales también tendrían el derecho legal al matrimonio, también a las políticas de acción afirmativa. Así mismo, argumentarán que existe una norma de derecho consuetudinario (precedente basado en la costumbre) internacional que reconoce a la orientación sexual como un derecho humano. Se cree que Las Naciones Unidas no crea obligaciones jurídicas internacionales sobre las naciones, pero es falso ya que lo hace de manera indirecta.
    La destrucción del significado y contenido de los derechos humanos internacionales.
    Una vez concebida una norma internacional se acepta su existencia como prueba de derecho consuetudinario. De acuerdo con Thomas Buergenthal, un renombrado catedrático en derecho internacional y juez del Tribunal Internacional de Justicia en La Haya, las resoluciones internacionales tienen un reconocimiento significativo internacionalmente y estas se convierten en prueba autorizada de derecho internacional.
    El derecho consuetudinario internacional evoluciona a través de la práctica del Estado hacia algo a lo que los Estados se someten por el sentido de obligación legal. El sistema de votación de los Estados y lo que ellos expresan en organizaciones internacionales es una forma de práctica del Estado. La práctica del Estado está vinculada con la posición que el Estado tome frente a una conducta contemporánea y a sus pronunciamientos respecto a este. El concepto de la “práctica del Estado” que acabamos de mencionar, muestra la importancia de las posiciones públicas que asumirán las delegaciones de América Latina en el Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas acerca de la resolución sobre la orientación sexual.
    Internacionalmente, los Estados tienen un rol legislador porque la práctica de los Estados y los tratados que firman, crean derecho internacional; también afirman ciertas posturas internacionalmente por medio de las cuales buscan obtener nuevas reglas de derecho internacional y modificaciones de otras leyes.
    Las afirmaciones a nivel individual acerca de lo que es y no es derecho; en particular, derecho consuetudinario, son una forma de promoción o propuesta; y se convierten en una actividad legislativa cuando estas peticiones encuentran el amplio respaldo que se requiere para obtener categoría de ley. Las declaraciones de los gobiernos sobre lo que es ley, o no, deben tomar en cuenta las consecuencias legislativas de sus acciones.
    Una respuesta razonable.
    La opinión pública internacional, especialmente en América Latina, Estados Unidos, el Medio Oriente, África y Asia, está en contra de darle a la conducta homosexual la categoría de derecho humano. De acuerdo con la ley natural y las leyes de la mayoría de las naciones, el matrimonio es la unión entre un hombre y una mujer, y la conducta homosexual es un deseo humano y no un derecho humano.
    No podemos permitir que una minoría defina y decida el curso del mundo. Y esto, sin negar que ni siquiera ¡la mayoría! puede definir los derechos humanos que Dios da divinamente a la toda la humanidad. La gente, en todo el mundo, debe tratar a la comunidad homosexual en la forma en que Dios las trata. Dios ama a los homosexuales. La homofobia y la homosexualidad, son pecados y delitos, y deben castigarse penalmente, y severamente, con la ley. La homofobia no es la lucha contra la homosexualidad, sino que homofobia es el odio a los homosexuales. Por ejemplo: Un travesti o transexual se acerca a una despensa o tienda de un barrio, y pide que el dueño del local le venda una bebida gaseosa, Coca-Cola, y el dueño (homofóbico), le dice: “No oigo”, a lo que el transexual, le interpreta: “Hábleme más fuerte, que no le oigo”, y le repite: “Deme, por favor, una bebida gaseosa, Coca Cola”, y el dueño del local (el homofóbico), le vuela decir, “no oigo”, y es porque no le quiere vender lo que le pide, porque el otro es un homosexual (travesti, o lo que fuere). Eso es homofobia. O alguien dice, “ese hombre es un homosexual”, y el que escucha, le responde: “déjame echarle encima mi automóvil (coche, carro, etc. –déjame arroyarlo-). Eso es homofobia. O un homosexual saluda a otra persona en la vía pública, y esa persona, no le responde el saludo, porque el que le saludó es un homosexual, eso es homofobia. O un homosexual va a un lugar a pedir trabajo, y se le niega el trabajo, porque es un homosexual, eso es homofobia. O se les golpea, se les ridiculiza, se los viola, se le insulta, se les hace atrocidades, y barbaridades, no por el odio a la homosexualidad (pues, que Dios odia la homosexualidad), sino por el odio al homosexual (que Dios ama al homosexual). O se les niega el derecho a la salud pública, o a la educación; al trabajo, al seguro social, etc. Entonces, se repite aquí, la homofobia y la homosexualidad, son pecados y delitos, y deben castigarse penalmente, y severamente, con la ley. Por eso, la comunidad homosexual debe ser tratada de una forma compasiva, sabiendo que muchos de nosotros luchamos constantemente contra algunas adicciones. Pero también debemos responder de una manera firme, dado que debemos luchar para proteger nuestros derechos fundamentales humanos (el derecho a la vida, el derecho a la familia, y el derecho a la libertad religiosa). Los activistas homosexuales están esforzándose por alterar el lenguaje de los derechos humanos y de los derechos civiles, para que vayan de acuerdo con su agenda. Si ellos logran su propósito, entonces, el concepto de los derechos civiles y los derechos humanos se volverá irrelevante. Las personas homosexuales pretenden presentarse a sí mismos como víctimas de la discriminación, e igualarse con las personas afroamericanas que sufrieron durante la esclavitud, y esto puede ser considerado una ofensa y un ataque a grupos minoritarios. Pero son ellos mismos quienes usan de violencia para sus injusticias, mentiras, y abominaciones. La mayoría de los homosexuales han usado, y usan de violencia. No es que se les pague con la misma moneda de violencia, sino que no se acepten sus mentiras e injusticias.
    Para evitar tal distorsión trágica del concepto de los derechos humanos y la justicia social, es importante entender que el comportamiento homosexual no puede igualarse con las características raciales y la identidad étnica, las cuales no pueden cambiarse. También, diferente de lo que sucede con muchas de las minorías étnicas, las personas homosexuales generalmente son más opulentas y tienen un acceso desproporcionado al poder político.
    Conclusión.
    La familia fue, es y será el fundamento y la institución más importante de la sociedad. Esta verdad objetiva refleja el diseño perfecto de Dios expresado en sus leyes divinas y naturales. El fundamento de la familia es la institución del matrimonio, que es la unión entre un hombre y una mujer. Esta realidad no puede ser cambiada por los deseos subjetivos de las personas. Los derechos humanos internacionales deben reflejar esa realidad y deben promover las normas que respetan la santidad de la familia y el matrimonio.
    Vivimos en una era en la que las acciones que son equivocadas son consideradas correctas y las acciones que son correctas son consideradas equivocadas. La única forma para restablecer la objetividad y la racionalidad en el debate de los derechos humanos, es reconocer la existencia de normas objetivas que funcionan independientemente de la opinión subjetiva de los seres humanos. La gran mayoría de las personas alrededor del mundo sabe, de forma racional o intuitiva, que está mal el cometer genocidio y torturar a gente inocente, que está bien el respetar a los padres y a los abuelos, que el matrimonio es la unión entre un hombre y una mujer, y que la familia es el núcleo fundamental de la sociedad. Las normas de los derechos humanos deben reflejar los valores morales objetivos y universales de la humanidad.
    (Extracto, adaptado por WEMT, de “Por qué la Homosexualidad no es un derecho”, publicado en el portal de Enfoque a la Familia).
    Se hace este comentario y queja en nombre de nuestro Señor y Salvador Jesucristo (Quien no es una religión, ni una iglesia).